¿Cómo surge la vida? La fecundación

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2019 hubo 359.770 nacimientos en España. La fecundación es un proceso lleno de coordinación: el óvulo y el espermatozoide deberán encontrarse a lo largo de su camino, para acabar creando un ser humano. Descubramos cómo surge la vida.

El aparato reproductor femenino está formado por 2 ovarios situados en la cavidad abdominal. Tienen dos funciones primordiales: producir y liberar hormonas así como almacenar los óvulos (células sexuales femeninas). Ambos conectan con las trompas de Falopio, unos conductos que permiten unir los ovarios con el útero. Este último es un órgano en forma de «V» donde se implantará el cigoto o, en su defecto, perderá el recubrimiento de la pared dando lugar a la menstruación. Por debajo del útero encontramos la vagina.

Anatomía del aparato reproductor femenino

¿Cómo se inicia la fecundación?

Para que tenga lugar la fecundación, el óvulo ha de madurar en el interior del ovario. Durante la ovulación y una vez maduro, será expulsado del ovario y arrastrado hacia el útero. Para ello recorrerá las trompas de Falopio, las cuales generan contracciones que ayudan a que el óvulo avance. Además, están recubiertas de filamentos que actúan como olas, empujando el óvulo hacia su destino.

¿Dónde se encuentran el óvulo y el espermatozoide?

En la parte final de las trompas de Falopio tiene lugar el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide. Este habrá sido expulsado durante el coito, junto con cientos de millones de espermatozoides más. Al contrario que el óvulo, la célula sexual masculina es capaz de desplazarse por si sola. Los espermatozoides viajan a contrarreloj por la vagina, ya que solo tienen 72 horas de vida para encontrar el óvulo y fecundarlo. Además, deberán soportar situaciones de estrés como las contracciones, el pH vaginal, la mucosidad o las defensas inmunitarias femeninas. A medida que avanzan por el aparato reproductor femenino, irán muriendo hasta quedar tan solo unos miles.

Espermatozoides aproximándose al óvulo en las trompas de Falopio

El inicio de la vida

Al aproximarse al óvulo, el espermatozoide debe penetrar tres barreras externas: la corona radiata, la zona pelúcida y la membrana vitelina. Para ello, libera compuestos que degradan la barrera más externa (corona radiata). Así, se aproxima a la zona pelúcida, donde llevará a cabo una reacción similar para acabar fusionándose con la tercera y última barrera, la membrana vitelina. Una vez lo haga, el óvulo iniciará una reacción para evitar la entrada de cualquier otro espermatozoide.

Óvulo rodeado por espermatozoides

Cuando el espermatozoide ha penetrado la zona pelúcida, pierde la cola y fusiona su núcleo –el cual contiene la información genética– con el núcleo del óvulo. Se forma así una célula con dos núcleos, conocida como cigoto, que contiene los 46 cromosomas típicos de las células humanas: 23 provienen del óvulo y 23 provienen del espermatozoide.

Espermatozoide fecundando el óvulo

El cigoto empezará a dividirse para dar lugar a más células. A lo largo de esa división, viajará por las trompas hasta el útero. Una vez ahí, deberá implantarse en la pared del útero para seguir desarrollándose.

Si quieres saber cómo una masa de células es capaz de convertirse en un bebé, dímelo en los comentarios.

Referencias:

  1. Gibson E, Mahdy H. Anatomy, Abdomen and Pelvis, Ovary. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing, 2020. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK545187/ Fecha de acceso: Septiembre 2020
  2. Khan YS, Ackerman KM. Embryology, Week 1. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing, 2020 . Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK554562/ Fecha de acceso: Septiembre 2020
  3. Oliver R, Basit H. Embryology, Fertilization. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing, 2020. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK542186/ Fecha de acceso: Septiembre 2020

Publicación realizada en colaboración con la ilustradora científica Cristina Sala (@cristinagraphics), ilustradora científica que ha diseñado y creado las imágenes que aparecen en este artículo.

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.